Cómo Utilizar Correctamente una Cubierta Telescópica de Piscina
Para utilizar una Cubierta Telescópica de Piscina en las mejores condiciones,
Antes de abrir su cubierta, es importante verificar que la guía y la autoguía de los módulos tengan suficiente aceite; se recomienda utilizar lubricante WD40 o similar.
En caso de abrir o cerrar parcialmente la cubierta, no deben olvidarse de colocar inmediatamente las fijaciones al suelo en los módulos (manijas).
En los días de viento, la cubierta debe permanecer siempre cerrada con las manijas ajustadas y las puertas cerradas.
Al abrir o cerrar la cubierta de la piscina, deberá mantener las puertas abiertas para la correcta evacuación del aire.
Una vez al año, deberá realizar una buena limpieza; le recomendamos colocar aceite en las guías y limpiar los cepillos.
Debido al desnivel que pueden tener los andadores que rodean las piscinas, existe la posibilidad de que, al realizar las maniobras de apertura y cierre, la cubierta se mueva y no coincida con las fijaciones. Si esto sucede, la solución consiste en volver a colocar cada módulo frente a la fijación correspondiente.
CARACTERÍSTICAS GENERALES
Las estructuras de nuestras cubiertas de piscina están hechas de aluminio termolacado, con una garantía de 10 años.
Los vidrios acrílicos laterales tienen 4 mm de espesor y los policarbonatos de los techos tienen 6 mm de espesor. Ambos cuentan con una garantía de 10 años.
Todas nuestras cubiertas cuentan con cepillos de fibra de nylon, que aseguran un 90% de estanqueidad, sin que en ningún caso podamos garantizar su fiabilidad al 100% frente al aire, dado que se trata de una cubierta de piscina y no de un invernadero.
La cubierta mantendrá caliente el agua de su piscina gracias al efecto invernadero, durante un plazo máximo de 8/9 meses, en función de la altura y el lugar de instalación.
Como consecuencia del efecto del invierno, se producirá una condensación natural, por lo que será necesario ventilar la cubierta de la piscina abriendo sus puertas una media hora antes del baño.
Por último, debido al aumento de la temperatura interna del ambiente de la cubierta, puede producirse una pequeña deformación natural de los vidrios acrílicos; esa deformación vuelve a su estado original cuando la temperatura se equilibra con el ambiente externo.
Nuestras cubiertas soportan más de 65 kg de peso por m² y vientos de más de 100 km/h.




















